Ser dueño de un perro es un compromiso. Al igual que cualquier demanda por lesiones personales, ser mordido por un perro es una lesión por la que puede demandar la víctima, aquella que fue agredida por su mascota. Según la sección 3342 del Código Civil de California, el dueño del perro deberá hacerse cargo por lesiones causadas por la mordida de su perro y también deberá hacerse cargo tanto si la víctima se encontraba en un espacio público o legalmente en una propiedad privada, incluida la del dueño.
La víctima deberá comprobar ante un jurado las lesiones que ha sufrido a causa de su perro, entre las cuales podemos destacar:
- La víctima deberá demostrar que el perro le pertenece al demandado y que la mordida ocurrió en un lugar público o mientras la víctima estaba legalmente en una propiedad privada.
- La víctima también deberá mostrar las lesiones causadas por el perro, tales como mordidas o rasguños causados durante el ataque del animal.
- Además, la víctima demostrará que, debido al ataque, ha sufrido pérdidas financieras tales como visitas médicas o incluso la incapacidad de trabajar debido a la gravedad de las heridas.
De este modo, y frente a un juez, podrá el jurado declarar responsable al dueño del perro por la mordida, sin que la víctima tenga que probar negligencia e incluso si el perro nunca antes había mordido a nadie. No podrá escapar y deberá hacerse cargo de los daños y lesiones que ha podido causar su mascota a la víctima. Sin embargo, en California existe un plazo límite para realizar una demanda por lesiones personales, dos años después del accidente.
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